Siempre estás ahí

Dexter despertaba todos los días con la ilusión que provoca el más bello de sus sueños, con la alegría que nace en el amanecer de una sonrisa, con ese paréntesis en el tiempo que tiene una oración de amor.

Incluso después de que Emma lo había dejado en ese mundo aún sentía su presencia en cada cosa, en cada acción, persona y suspiro del mundo, en realidad ella nunca lo había dejado solo pues el amor que tuvo por él es más grande que el tiempo en si mismo, y él podía sentirlo, en lo más simple y complejo, en lo más profundo y superficial.

Ella había sido ese pilar fundamental para el crecimiento de Dexter, lo había convertido en mejor persona y enseñado una felicidad inigualable.

Emma estaba en todos lados, se encontraba en sus memorias, en un regalo de cumpleaños, en la navidad, en el amor de cada familia unida, en cada amanecer, atardecer, en las estrellas y las sonrisas que se pueden dibujar en el cielo con ellas, en esa luna que tanto lo cela, en los ríos que rodean a una ciudad, el olor a pan y a suavizante para ropa, en cada esquina y avenida, en la lluvia y el calor de abril, dentro de las más bellas sinfonías que se reproducen a lo largo del tiempo, en esos destellos de amor infinito y en las caricias del aire, en un refresco de cola y versos, versos literarios y de amor matemático, en sus sueños y dentro de si, en todo, ella está ahí.

One day

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s